lunes, 24 de abril de 2017

Escapada a las sierras II




Empiezo la semana contándoles un poco más de la última escapada a las sierras de Córdoba.

En el post anterior ya les mostraba algo de Bialet Massé, la pequeña localidad donde paramos.

Horno histórico
Acá les muestro dos puntos de interés de la zona, los cuales visitamos en el segundo día. Uno de ellos es un horno histórico construido a fines del siglo XIX, con el fin de producir cales hidráulicas que serían utilizadas en la construcción del Dique San Roque. El horno estaba revestido interiormente con esteatita, y cuenta con un túnel de 100 metros de longitud para extraer el material.
A los costados el río..

Llegamos hasta allí caminando, y disfrutando del paisaje que iba bordeando el río por algunos tramos.
Iglesia de San Plácido. Mas allá lo que se ve blanco en las sierras es la Virgen.

El otro sitio y que es realmente interesante por su forma y la vista que desde allí se aprecia, es la Iglesia de San Plácido. Está ubicada sobre el faldeo de las Sierras Chicas y fue fundada en  1980. Actualmente es la única iglesia en el mundo dedicada a éste santo.
Maravillosos ventanales tras el altar. La vista es genial desde allí.

Pequeña pero linda la iglesia
Toda pintada de blanco, resalta en el paisaje. Se la distingue bien a la distancia. Cuando llegamos ahí nos encontramos un predio muy bien cuidado, un sitio muy lindo para estar. Es pequeñita, pero cuenta con unos ventanales detrás del altar a través del cual se observa todo el paisaje en su esplendor.

Jardines de la iglesia
Otro lugar dentro del jardín
Iglesia de San plácido. Su forma es muy peculiar.
Hay un sendero que lleva a una estatua de la Virgen. El mismo es en altura y si bien se hace sin problemas hay partes algo empinadas. De todos modos vale la pena, al llegar ahí la vista es todavía más maravillosa. Recomiendo esta caminata, los paisajes son muy bellos.

Comienzo del sendero.
Desde el sendero. Lindas vistas.
Vista desde la estatua de la Virgen. Maravilloso!
Ese día lo terminamos con una siesta, con un poco de lectura y una rica cena en el hotel.

jueves, 20 de abril de 2017

Un poquito de sierras: escapada de semana santa

Para semana santa pudimos hacer una pequeña escapada a la Provincia de Córdoba, y ver un poco de sierras. Me encanta cambiar de aires, poder salir un poco de la ciudad y estar en contacto con  la naturaleza.

El río y unos paredondes de piedra muy bonitos.
Tomamos un avión tempranito hasta la ciudad de Córdoba, y una vez allí fuimos con un micro hasta Bialet Massé. Es una localidad chica y a la que llegamos en apenas una hora de viaje. Nos hospedamos en un hostal muy simpático que quedaba a media cuadra del río. Situación ideal ya que al no contar con movilidad propia estuvimos caminando bastante. Y estar cerca de un sitio tan lindo y apacible nos encantó.

Descansando junto al río.
No hay mucho para hacer por allí, pero como la idea era descansar no fue algo que nos preocupara. Aprovechamos a caminar un poco.

Gente de la zona, dando un baño a los caballitos.
Paramos un rato en un balneario, el cual supongo que en verano debe llenarse pero que para esta época estaba vacío. También bordeamos el río, siguiendo callecitas de tierra. En su orilla había algunos bancos, y en ciertas zonas estaba preparado con parrillas como para hacer un asado. El resto del recorrido era bien agreste, tan solo piedras y plantas.
Tranquilas calles.
Balneario.

El primer día nos lo pasamos así. Tranquilos, caminando, durmiendo la siesta, leyendo. Un placer.

¿Cómo lo pasaron ustedes?

miércoles, 19 de abril de 2017

Oui Oui

 
Me gustan los idiomas. Además de mi español nativo se hablar en inglés y en portugués.

Estas dos últimas lenguas las he estudiado. La primera unos cuantos años, desde la escuela. Y luego con varios cursos. Hace rato que no lo uso así que me siento un poco oxidada, pero puedo leer sin problemas, y hacerme entender también.

El portugués lo estudié ya de más grande. Tres años en un instituto, y me puedo defender bastante bien. No lo uso demasiado, pero en viajes a Brasil lo he puesto en práctica y también he leído algunos libros en ese idioma, el cual por cierto me encanta. Me parece alegre y divertido.

Hace rato igual de estos estudios, y estaba con ganas de aprender algún otro. Me decidí por el francés, el cual siempre me pareció bastante musical. Creo que me motivó el que este año vamos a tener la oportunidad de conocer Paris, y aunque sea unos pocos días voy a poder poner en práctica lo que llegue a aprender en este tiempo.

Gente conocida me decía que no es necesario saber el idioma para el viaje, que igual uno se hace entender. Y sé que es cierto, pero también creo que es un plus poder comprender lo que la gente dice, poder leer un cartel. Me da mayor seguridad, y también es algo que me pone feliz.

Este cuatrimestre comencé entonces con el nivel uno. Así, bien desde el principio, porque la verdad es que salvo algunas pocas palabras o frases que uno tiene leídas por ahí (como las que ilustran el post), nada sabía.

Ya vamos cuatro clases. Lo básico comenzamos a ver. Como saludar, presentarnos, los números, las nacionalidades, diálogos muy cortitos, etc.

Me gusta, y al mismo tiempo me parece que es un idioma complicado. La pronunciación creo va a ser el gran tema, hay muchos sonidos diferentes al español. De todos modos creo que esta percepción es igual para cualquiera que está comenzando con un idioma, al principio parece que es dificilísimo pero luego se va logrando cierto sentido de familiaridad.

Ya les contaré de los avances. Por ahora en eso estamos, en los comienzos de esta nueva aventura lingüística.

Au revoir!





miércoles, 12 de abril de 2017

Unos bombones y un gato feliz con su cama-valija


Mi chico estuvo unos pocos días de viaje por temas laborales.

Yo aproveché mientras tanto a ver unos cuantos capítulos de una serie en Netflix, y hasta un par de películas.

Su regreso igual era esperado. El gato y yo lo recibimos contentos.

El michi lo primero que hizo fue usar la valija como camita. Y como mi marido estuvo algunas horas hasta que la desarmó y la guardó en el armario, tuvo tiempo para disfrutarla y llenarla de pelos. ¡Se ve tan lindo ahí instalado! ¿No les parece?

Feliz descansando
Una camita maravillosa. Disfrutando, aunque aquí tiene cara de pocos amigos.
Trajo para mi algunos regalitos, y uno de los que más me gustó debo admitir fue una cajita de bombones finos.  Es mi alma de gordita la que habla, pero la verdad es que estaban fantásticos los que probé. Uno más rico que el otro, una calidad de chocolate maravillosa.

¡Que bombones!
Les saqué unas fotos antes de probarlos para que la caja estuviera completa. A esta altura todavía quedan pero la mitad  ha desaparecido.

Doy fe de que estaban buenisimos...
El gatito también tuvo un presente: un ratoncito de juguete que es bastante simpático. Ya anduvo llevándolo de aquí para allá dentro de la casa.

Estamos prontos a emprender un viajecito nosotros para aprovechar la semana santa. Unos poquitos días pero para salir de la ciudad y ver algunas sierras. A la vuelta les cuento.

¡Que tengan unas bonitas pascuas!

lunes, 10 de abril de 2017

Bariloche, un sitio mágico

Hoy les traigo las últimas fotos de las vacaciones por el sur argentino, las cuales como ya les conté antes fueron hace unos seis meses pero habían quedado en la computadora pendientes de edición, a la espera de que tuviera un ratito para dedicarme a ellas.

Los últimos días de ese viaje los pasamos en la ciudad de Bariloche, recorriendo un poco sus alrededores.  Sitios a los que ya habíamos ido en otras oportunidades, pero que son lindos para volver cada tanto.

Como estábamos con un auto de alquiler, fuimos por el camino que corre al lado del lago Nahuel Huapi. El día estaba fresco y algo nublado, pero igual descendimos en varios puntos de interés. Uno de ellos es por ejemplo el que nos regala la vista del hotel Llao Llao, el cual es conocido mundialmente por su categoría y lujo. Nunca estuve adentro, pero de afuera se ve fantástico.

Vista del Llao Llao
También pasamos por Bahía Lopez, que tiene una hermosa playita junto al lago. En otras oportunidades me he quedado allí rato largo tomando mate, entrando al agua. Acá no acompañaba el clima así que fue solo  un vistazo rápido.
Bahia Lopez

Paramos en un par de miradores por el camino, admirando los bellos paisajes.

Dimos una vueltita por la zona de Colonia Suiza, que tiene pintorescas tiendas de artesanías. 

También posee sitios desde los que contemplar el lago y la naturaleza.

El centro cívico de la ciudad es muy visitado. En esta ocasión allí se estaba desarrollando una feria en la que diferentes colegios de la zona presentaban stands de comidas. Cada uno tenía una decoración especial realizada por los propios alumnos, y había un escenario desde donde se animaba la tarde. Cuando nosotros estuvimos pudimos ver una coreografía de baile también realizada por los estudiantes. No era la postal de siempre de la zona, pero igual estuvo interesante.

Stands de las escuelas, en el centro civico
Los distintos stands
Pudimos hacer una breve visita al Cerro Catedral. Allí en la base hay muchos complejos donde se vende y alquila ropa de sky, y desde donde se sube mediante aerosillas a la parte más alta, y por consiguiente a la nieve.  Nosotros nos limitamos a pasear un poco por la base, hacer un poquito de caminata siguiendo un sendero por la montaña.

En la base del cerro Catedral
Iglesia en Bariloche
Con eso ya dimos por terminado el viaje, ya que nos tocaba regresar a Buenos Aires.

Espero hayan disfrutado las imágenes del sur.