miércoles, 16 de agosto de 2017

Sacando fotos a criaturas mágicas

Esta hada me encantó. Estuve probándole varios fondos diferentes.
 
Les contaba que el otro día hicimos con una amiga una sesión de fotos en las que retratamos algunas de sus creaciones. Ella da vida con sus manos a unas criaturas fantásticas. Duendes, hadas, dragones, y todo tipo de seres mágicos.

Le pone mucho cariño a lo que hace, y se esmera con los detalles. Cada uno es una pieza única, tiene algo diferente.

Unos son pequeños y otros son grandes. Pero todos tienen algo especial que los distingue.

Este me gustó mucho. Es muy simpático
Tiene un cuarto lleno de estos. Una serie de estantes sobre los que están apoyados, y algunos colgados. También una repisa llena de materiales para su construcción. Lleno de pequeñas cositas que en algún momento pasaran a formar parte de uno de estos seres.

Uno de los dragones de la familia
El detalle que tiene es increíble. Y también su tamaño.
Los tiene de hobbie por ahora, una especie de terapia el sentarse a dar les forma con sus manos, aunque tiene ganas de comenzar a venderlos.

Me hace acordar a Harry Potter..
Un duende matero
Saben divertirse
En su cocina y patio sacamos las fotos que ahora les muestro. Son algunas nomás. Estuve jugando con los fondos. Les puse con photoshop algunos detalles que me gustaron para complementar el aire de magia que cada uno irradia. A ella le presenté las fotos retocadas pero con el fondo sencillo, y también aquellas en las que me permití volar más.

Me gustó ponerle un arcoíris atras
Aca forcé las luces, quise remarcar el contraste.
¿Les gustan? ¿Creen que los fondos suman o los hubieran dejado más simples?

 
Probando otros fondos. Maravillosa el hada.

Un verdadero chamán.

viernes, 11 de agosto de 2017

Poquito, falta poquito..


Pensar que los pasajes los compramos hace seis meses. Parecía que faltaba tanto en su momento. Y sin embargo el tiempo fue pasando, los meses se fueron sucediendo, y ya estamos muy cerca de armar las maletas y partir hacia Europa. A dos semanas de subirnos al avión, es mucha emoción. La primera vez para ambos en ese destino, es como un sueño.

Todavía no pude armar la lista con todas las cosas a poner en la valija. Me gusta hacerlo siempre antes de unas vacaciones, para estar segura de que no me olvido nada. Y ando con tantas cosas que todavía no ha habido ocasión.

En el trabajo a las corridas y tratando de dejar todo listo para que mi ausencia de tres semanas pase lo más desapercibida. Las jornadas pasan rápido, eso sí. Muchas cosas que atender y el tiempo justo para hacerlas.

Totalmente de acuerdo con esta afirmación.
Y mientras esperamos que lleguen las ansiadas vacaciones estamos ocupados.

Estoy en casa aprovechando ratos para editar un par de sesiones de fotos que hice. Una ya la terminé y fue del hijito de una amiga que tiene seis meses. Muy contenta estoy porque salieron unas fotografías preciosas, y los papis felices. Las mil y un caritas y expresiones del nene, una más tierna o graciosa que la otra. El vínculo con sus papas, los juegos. En fin, una sesión divina.

Con la otra estoy todavía en mitad de la edición. Una amiga hace duendes (y otros seres mágicos como hadas, dragones, magos, etc) y aunque lo suyo por ahora es un poco como hobbie tiene intenciones de armar algún emprendimiento. Unas buenas fotos de sus creaciones son entonces necesarias, hace rato que le había prometido ayudarla con eso.

La sesión fue también muy linda. El sábado pasado en su casa, mate de por medio y esquivando a sus perritas que querían estar presentes en el medio de la escena. Nos divertimos y retratamos a todos esos seres fantásticos que ella creó. Me llevé de regalo un hada preciosa. Ya les mostraré un poco de todo esto pronto.

Ya en la antesala del fin de semana. El domingo por acá toca cumplir con el deber cívico e ir a votar. Todavía no tengo muy en claro que boleta a elegir, pero siempre de alguna manera me emociona el hecho de pasar por las urnas. Aunque siempre haya que elegir entre el menos peor, por lo menos está la posibilidad de elegir, de vivir en democracia. Y eso es importante.
Foto de internet que me encantó.. asi quiero subirme al avión y volaaaaaaarrrrrrr! :-)

¡Que tengan buen fin de semana!  



lunes, 7 de agosto de 2017

Los libros de julio: enganchadisima con la saga



Durante julio leí solo dos libros, aunque ambos son volúmenes grandes. Por suerte al leerlos desde mi e-book es totalmente cómodo y sin las molestias de andar llevando de acá para allá algo tan pesado.

Las lecturas del mes fueron el tercer y cuarto libro de la saga “Hijos de la tierra”. Ya durante junio les conté lo enganchada que estaba con los primeros. Estos han seguido en la misma línea y también me han parecido muy interesantes y amenos.

 

Los cazadores de mamuts, de Jean M. Auel.

Aquí la joven Ayla y Jondalar emprenden el viaje que los llevará eventualmente de regreso a la tierra de los Zelandoni,  hogar de él. Muy lejos queda, y mucho pasará antes de eso.

En la primera parte del trayecto se encuentran con los Mamutoi, pueblo de cazadores de mamuts y con los que conviven algunas estaciones. Esta agrupación nos muestra un perfil humano más evolucionado, con poderes políticos y religiosos.

Ayla comienza a ser enseñada por Mamut, el más anciano chamán, quien la adopta en su hogar. El libro se centra en las relaciones entre los miembros del Campamento del León Mamutoi, sus costumbres y tradiciones. Aquí aparecen en escena conceptos como el arte, la tolerancia y los celos.

Cuando luego de ciertas circunstancias parecía que iba a quedarse con este pueblo, el destino cambia nuevamente su rumbo.

 

Las llanuras del tránsito, de Jean M. Auel

Finalmente Ayla y Jondalar siguen viaje hacia la tierra de los Zelandoni.  Deben pasar para eso inhóspitas barreras de glaciares propias de la Era Glacial. Con la ayuda de los dos caballos que los acompañan seguirán su aventura a través de grandes llanuras. Recorrerán territorios ocupados por tribus que desconocen la domesticación de los animales y los consideraran enigmáticos y amenazadores, los verán como espíritus del más allá.

Durante la larga travesía seguirán aprendiendo y conociéndose, acercándose cada vez más al punto final del viaje.

 

Como se imaginaran, estoy actualmente en plena lectura del quinto libro. ¡Recomendable saga!

miércoles, 2 de agosto de 2017

El festejo del cumple


Ante todo, gracias por los saluditos cumpleañeros que me dejaron en el post pasado. Muy agradecida del afecto recibido.

Ese día recibí  mimos familiares. Una cena en lo de mis papis, en donde me prepararon ricos manjares. Un festejo íntimo y cálido. Mis padres, mi hermano con su novia, mi marido y yo.

El sábado hice una reunión con amigos en casa. Fueron varios los que vinieron, también hubo algunas faltas pero eso es medio inevitable.

Salió todo muy lindo, muy ameno. Como siempre sobró la comida porque soy medio exagerada y compro de más. ¡Que no falte! Y así es como llevo unos cuantos días comiendo sobras del cumple, y tengo todavía sandwichitos de miga para toda la semana.

Recibí regalitos, lo pasé bien.

El michi participó a su manera del festejo. Sin acercarse demasiado pero estando presente. Yo estaba atenta para que no hubiera incidentes con mis invitados (ya hay historias de algún zarpazo). La idea era que nadie lo tocara por las dudas. Y como es un tema de “hazte la fama y échate a dormir”, nadie buscó tocar al gatito loco.

No hubo tampoco que encerrarlo por suerte, y mayormente él participaba mirando desde la seguridad de la escalera. Una vista privilegiada en las alturas.

Les comparto unas fotos del encuentro en donde se ve el gatito. Mis invitados medio desenfocados para no exponerlos tanto. Pero se hacen una idea del evento, ¿no?

Da gusto juntarse con la gente que uno quiere.


miércoles, 26 de julio de 2017

Feliz cumpleaños a mi!

 
Pasen, pasen..!!! Que por aquí estoy con festejo de cumpleaños!

Han llegado los 37. Una nueva vuelta al sol, un poquito más de experiencia adquirida, y alguna canita rebelde que amaga con asomar.

Pero sobre todo, el mismo optimismo de siempre y las ganas de disfrutar de lo que la vida me ofrece. De compartir con los afectos, de aprender, de viajar, de fluir.

Esperando que sea un gran año, con alegrías y deseos cumplidos.

Y hablando de eso, agarren su bonete y acompáñenme a soplar la torta.

Ya estamos reunidos alrededor de la mesa, que alguien apague la luz.

Me concentro, cierro los ojos para pedir mis tres deseos, y ahora a compartirles del festejo.

Agárrense una porción, llenen su vacito de champagne, y brindemos por todas las cosas lindas que tiene la vida.

Feliz cumpleaños a mi.

Gracias por acompañarme desde el otro lado de la pantalla.


martes, 25 de julio de 2017

Con computadora nueva (autoregalo anticipado de cumpleaños)

 El sábado tuve que ir de raje a comprar una nueva computadora. No estaba en los planes hacer ese gasto, pero mi notebook decidió que 5 años era mucho y comenzó a fallar.

No es que no se hubiera visto venir, claro. La pobre andaba bastante lenta y algunas veces se colgaba. Pero esta vez fue más allá, mostró un inquietante cartel de que no se podía iniciar Windows normalmente y que debía reparar fallos, los cual estuvo haciendo durante horas sin aparente cambio.

Yo tenía previsto ese día comenzar a editar las fotos de una sesión que acababa de hacerle al bebito de una amiga. De mi entusiasmo por ponerme con esa tarea pasé a la desesperación de no poder entrar a la máquina.

Nos hemos vuelto muy dependientes a la tecnología, eso es cierto. ¡Si es que quería ponerme a llorar cuando no arrancaba!. Me venía a la mente el que hace rato no hacía un backup, pensando en que podrían perderse archivos. Digamos que mi humor no era el mejor.

Mi marido bastante más paciente me decía que los datos igual iban a poder rescatarse de alguna manera, que ya era hora de que la cambiara, etc. Se puso inclusive a buscar modelos que me convinieran.

Y me convenció. Así fue como nos encaminamos al shopping en busca de la nueva computadora. Al final me decidí por una de escritorio, ya que el monitor es más grande y la realidad es que la notebook la dejaba siempre fija en el mismo lugar. Aprendí que ahora las “All in one” son muy estéticas, ya no precisan los fastidiosos y grandes cpu de antaño. Elegí una blanca (que además de ser la que estaba en stock combina bárbaro con mi living).

Es parecida a esta.
Nos pasamos un buen rato instalándole los programas (a mi me interesaba poner en funcionamiento el photoshop!).

En el mientras tanto mi notebook reaccionó, lo cual me permitió hacerle el backup completo y ya ahí si quedarme tranquila en cuanto a la no perdida de información.

La mañana del domingo ya me levanté contenta y mientras tomaba unos mates comencé a editar la sesión del nene. Unas fotos preciosas, estoy contenta con lo que salió.

Se preguntaran entonces porque lo del autoregalo anticipado de cumpleaños, ¿no? Pues porque así decidí tomarlo. Mañana estoy cumpliendo mis 37 así que la computadora nueva es el regalo que yo misma me hice. Un poco forzado, pero un presente al fin.

viernes, 21 de julio de 2017

Los libros de junio


Tardé un poco en traerles el post con las lecturas de junio, pero mi excusa es la misma que vengo comentando en entradas anteriores: anduve bastante ocupada y corta de tiempo para escribir.

De todos modos es mejor tarde que nunca, así que aquí lo leído en el mes pasado:

 

Desconexión, de Neal Shusterman.

Este libro nos plantea un mundo con unas reglas bastante especiales: la vida humana se considerará inviolable desde el momento de la concepción hasta que el niño cumpla los trece años, entre los trece y los dieciocho años de edad, sin embargo, los padres pueden decidir «abortar» a su hijo de modo retroactivo... con la condición de que el hijo, desde un punto de vista técnico, no muera. Al proceso por el cual se acaba con él al mismo tiempo que se le conserva con vida se le llama «desconexión». Esta práctica es aceptada.

La historia nos relata cómo tres chicos que no se conocen pero con sentencia de ser desconectados logran escaparse. Juntos siguen un camino lleno de sorpresas.

Me pareció bien para pasar el tiempo, aunque no es tampoco demasiado memorable.

 

El rio de la fortuna, de Elizabeth Haran.

Esta es una linda novela de época. A fines del siglo XIX Francesca debe hacerse cargo del oficio de su padre: el transporte de mercancías en su barco de vapor recorriendo un río australiano. Debe lidiar con los prejuicios del oficio, y además con el descubrimiento de un secreto del pasado que cambiará su vida.

Me gustó, es una historia sencilla pero bonita.

 

Misión olvido, de Maria Dueñas Vinuesa.

Una hermosa novela que me atrapó.

Nos cuenta como la profesora Blanca Perea acepta trasladarse desde España a California para encargarse de lo que anticipa como un tedioso proyecto académico. La motiva el que su matrimonio acaba de disolverse y necesita tomar distancia de todo.

La labor encargada es la catalogación del legado de una viejo compatriota, Andrés Fontana, fallecido hace décadas. Se cruza durante la tarea con intrigas  e intereses contrapuestos.

Su investigación la lleva a los viejos tiempos de las misiones californianas, y también a los hispanistas y escritores exiliados de la España agridulce de los años 50. El pasado y el presente que se encuentran y entrecruzan. Asimismo un encuentro con ella misma y sus sentimientos.

Recomiendo este libro.

 

Motin en la Bounty, de John Boyne.

Venía leyendo un poco de este autor, encontrándome con obras que me gustaron mucho y otras que no tanto. Este libro cae en el segundo grupo. Debo admitir que me aburrió bastante.

El capitán Turnstile rememora los acontecimientos que dieron inicio a su carrera de marino. Nos lleva a cuando a sus catorce años decide embarcarse como salvación para no terminar en la cárcel luego de ser atrapado robando.

Allí se dedica a ser el ayuda de cámara del capitán, en un viaje exótico con destino a Tahití. Nos relata acontecimientos que llevan a un motín a bordo de dicho barco y lo que luego sucede.

 

La marca de la luna, de Amelia Noguera.

Otra novela que adoré.

En una aldea de la India nace Lila. Su madre que era bruja muere en el parto, y por tradición son sus abuelas las encargadas de decidir el destino del bebé. La abuela paterna quiere matarla, pero la materna se ofrece a criarla. Por ira la consuegra maldice a la pequeña: en cuanto ame a un hombre, este morirá.

Es la historia de la Bruja de la Luna Plateada. La niña busca huir de la maldición y emprenderá un viaje que la llevará a la España de principios del siglo XX.

 

El clan del oso cavernario, de Jean M. Auel

Esta es la primera parte de la saga “Hijos de la tierra”. La misma consta de seis tomos bastante grandes pero que no tienen desperdicio. Al momento no la terminé entera, pero estoy emocionada leyéndolos uno a uno. Realmente son unos libros fantásticos, la historia es atrapante y aprovecho cada ratito libre que tengo para seguirla.

Está ambientada en la era paleolítica. Nos cuenta como la pequeña Ayla, una niña Cromañon de 5 años es separada de su familia durante un terremoto. Sola e indefensa es atacada por un león cavernario. El terremoto también ha afectado al Clan del Oso Cavernario, un grupo de Neanderthales que deben ir en busca de una nueva caverna para habitar. En el camino encuentran a Ayla y la curandera, Iza, la recoge para cuidarla. La aceptación de la niña por parte del clan no es fácil. Ella es considerada una de los “otros”.  Una de las diferencias entre ambos grupos está dada por el desarrollo de las cuerdas vocales. De esa manera Ayla puede emitir sonidos, mientras que los miembros del clan hablan mediante señas.

La niña rompe unas cuantas tradiciones. Enseguida supera en inteligencia al resto del grupo.

En el libro se plantean temas como modos de vida, tradiciones, formas de cazar y de alimentarse, jerarquías sociales, como pasaban los inviernos, hábitat.

Realmente es una bonita historia cuyo contexto es la época prehistórica y que hace reflexionar sobre los orígenes de los seres humanos, sobre como se adaptaban al medio, los descubrimientos que hacían, etc.

¡Altamente recomendable!

 

El valle de los caballos, de Jean M. Auel.

Segunda parte de esta maravillosa saga en la última fase de la Era Glacial.

Ayla debe abandonar al Clan y partir sola hacia un viaje de supervivencia y en busca de los “otros”, su propio pueblo del que fue separada por un terremoto.

Aquí encuentra refugio en una caverna dentro de un valle. El destino le acerca a un desconocido, Jondalar, quien llega a su lado malherido. Surge entonces un proceso de encuentros, de aprendizaje de lenguajes y de costumbres.

¡Otro libro que adoré!

 

Julio lo comencé leyendo el libro que le sigue. Ya les adelanto que también super atrapante.

 

¿Leyeron algo de esto? ¿Alguno les parece interesante?