viernes, 22 de septiembre de 2017

Comenzando a recorrer Barcelona: el barrio gótico

 Si bien las dos entradas anteriores fueron el primer contacto con la ciudad de Barcelona, el relato del primer día completo comienza acá.

Sepan que va a estar dividido en varios post. Hay mucho para contar, muchísimas fotos para mostrar, y es tanto lo que hemos hecho ese día que uno pensaría que tuvo más de 24hs. Si algo sabemos es explotar al máximo los días, y como no queríamos perdernos nada (misión imposible, pero esa era nuestra ilusión) anduvimos de aquí para allá. Es una ciudad muy disfrutable, así que hemos caminado a lo loco. Llegando a la noche con pies cansados pero el alma feliz. Que mejor que eso, ¿no?
Plaza del Rey
A lo largo de los relatos del viaje notaran que las fotos tienen tal vez diferentes formatos (más apaisadas o no) y diferencia en los colores. Sepan que es porque usamos tres cámaras diferentes: la réflex de Nikon, una pequeña canon de bolsillo y el teléfono celular. Y cada una tiene su estilo, aunque luego yo le ponga trabajo de edición habrá diferencias. Trato de hacer con todas la cronología de lo vivido. ¡Admito que hacer esta compilación con las 5000 fotos que sacamos es un verdadero quilombo!.
Nuestro primer destino fue el Barrio Gótico, que es el núcleo más antiguo de la ciudad. Tenemos por lo tanto callecitas angostas y construcciones medievales. No lo hicimos solos, sino que seguimos un consejo que me habían dado y nos sumamos al “Free walking tour” de Sandemans.  Les dejo el link a la página porque es una gran manera de aprender y recorrer. Funciona de manera tal que uno realiza el tour con un guía y al finalizar le da algún reconocimiento económico basado en lo que a uno le pareció la experiencia. Sepan que tienen varios idiomas para escoger y están presente en varias ciudades europeas.
Nuestra guía era una chica local muy simpática y que nos hizo pasar un rato muy agradable. Nos contó de la historia del lugar, y su relato estuvo lleno de anécdotas curiosas y divertidas. De esas que nos quedan grabadas en la cabeza porque eran una especie de prensa rosa de la época, la cual nos ha llegado hasta nuestros días a través de las crónicas medievales, las cartas que se conservan, etc.
Nos resumió unos cuantos siglos de historia, de monarquías, de descendientes, de guerras y matanzas, de conquistas, de amantes, de estilos de construcción. En fin, fue de lo más interesante.

Lo comenzamos en la Plaza del Rey, que es donde se encuentran unos cuantos edificios medievales, entre ellos el Palacio Real. Que emoción estar un ratito sentados en las mismas escalinatas donde tantos años atrás se encontraron los reyes católicos con Cristóbal Colón.
El peludo peleando con el dragón. 

 Pasamos también frente a la Catedral de Barcelona, dedicada a Santa Eulalia, una mártir que tuvo que sufrir todos los tormentos imaginados por defender la fe cristiana. Pobrecita, se merecía la catedral en su nombre. Es un ejemplo de arquitectura gótica catalana del siglo XIV.



Increible fachada gótica


Detalle de la puerta

Buzón de la calle Ardiaca. Frente a la catedral. Simboliza a la justicia. Obra del arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner 

Nos lleva el recorrido a la Plaza de San Felipe Neri. Alli se encuentra la iglesia que le da el nombre. La fama de este lugar es un poco triste porque fue escenario de un intenso bombardeo durante la Guerra Civil Española. En 1938 la aviación franquista bombardeó y hubo 42 víctimas mortales, la mayoría niños que asistían a la escuela. Se ha dejado como recordatorio del hecho los impactos de la metralla en la parte baja de la fachada de la iglesia.
Puerta de San Felipe Neri
Pared con rastros del bombardeo
En la Plaza Sant Jaume se encuentran edificios importantes de la administración catalana: el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalidad de Cataluña.
Plaza Sant Jaume
Alli nos paramos a escuchar la leyenda de Sant Jordi, el patrón de Cataluña. Nos hablaron también de la importancia de la fiesta en su honor y las tradiciones que se cumplen ese día.
Estructura moderna dentro del barrio gótico. En honor a los castellers.
El paseo con el tour nos lleva luego al barrio del Born, que es el lindero al barrio gótico y presenta también unos cuantos sitios de interés. Será tema de un próximo post.

¿Qué les pareció esta primer parte del paseo?
¿Se sumaron a algún tour de Sandemans? ¿A alguno similar? ¿Qué tal la experiencia?



jueves, 21 de septiembre de 2017

Las fiestas del barrio de Sants - Barcelona


 En Barcelona vive una querida amiga, así que parte de la idea del viaje era poder reencontrarnos con afectos que están diseminados por esos lados. Verla me hizo muchísima ilusión.
En la entrada a una de las calles del barrio
Recién llegados nos fuimos entonces para el barrio de Sants, que es donde ella iba a estar trabajando para las fiestas que allí se estaban celebrando. Tuvimos una oportunidad única de conocer un poco de los tradicionales festejos.
En las callecitas del barrio
Nos contaba que duran una semana y que las calles se llenan de música y color, con gran cantidad de actividades.
Gente, música, decoración. Clima de festejo
Allí nos adentramos entonces para disfrutar de una bellísima noche.
Las calles estaban cortadas y adornadas con banderitas, guirnaldas, y todo lo que pudieran imaginar. Hasta muñecos y maquetas realizados especialmente para la ocasión.
Maqueta en la calle Alcolea
Bella decoración en las calles
Aquí y allá puestitos de venta de comida y bebida. Mucha música alegre por todos lados. No faltaba el tema del momento “Despacito”, el cual sonaba en cuanta ciudad visitamos.
La gente festejando, charlando, comiendo algo rico. Lo que se dice una auténtica fiesta.
Charlas y compartir
Maqueta hecha por una escuela
Una suerte de haber podido estar justo en ese momento y haber seguido el consejo de ella de visitarlo. Tal vez un poco alejado del tradicional circuito turístico, así que pudimos sentirnos como los locales y compartir su alegría.
Este grupo con sus gorritos de fiesta me hizo gracia
¿Han ido alguna vez a festejos similares? ¿Les ha gustado?
Con bengalas. Atras venía el camión de bomberos por si las dudas.
 




miércoles, 20 de septiembre de 2017

Llegada a Barcelona: la marcha contra el terrorismo


Nuestro primer destino en este viaje por Europa fue Barcelona.
¡Que emoción llegar allí! Luego de un vuelo de doce horas estábamos felices de estar en suelo español. Adelantamos los relojes, retiramos nuestras valijas y nos dirigimos a buscar el AeroBus para ir directo hasta Plaza Cataluña. Nuestro hotel estaba muy cerquita así que era ideal.

Nos encontramos sin embargo con un cartel que indicaba que no estaba llegando hasta esa parada, sino que se detenía a mitad del recorrido. El motivo: la marcha antiterrorismo que estaba comenzando a desarrollarse en dicha plaza justo en ese instante.

Con los tristes sucesos que habían acontecido algunos días antes, en que un loco extremista pisó a unas cuantas personas en las ramblas de esa ciudad, Barcelona estaba de pie haciendo frente y clamando por la paz.
Desde la ventana del hotel
Tomando un metro de por medio y llegando al hotel, enseguida pudimos ver desde la ventana el comienzo de la marcha. Mucha gente iba llegando con sus banderas y carteles, o simplemente con una rosa. Desde el pequeño balcón vimos cómo la gente iba aplaudiendo a policías, bomberos y tantos otros que han sido claves en la ayuda de las víctimas. Vimos también pasar la comitiva oficial.
Lo primero que vimos de la marcha
La gente aplaudiendo a los policias.
Nos dirigimos después a la plaza, que ya estaba desconcentrándose para ese entonces aunque todavía había unos cuantos por allí. Nos mezclamos un poco y pude tomar algunas fotografías de este momento, el cual fue bastante emotivo.
En Plaza Cataluña
El primer contacto con Europa fue de esta manera. Con una mezcla de sensaciones porque no estamos por estos pagos acostumbrados a tener amenaza de este tipo de extremistas. Y porque lamentablemente cada tanto se escucha de algún suceso así perpetrado por estos locos.

Sin embargo allí estaba la gente pidiendo por la paz. Al mensaje de “No tenemos miedo”, manifestándose por un mundo mejor. Estruja un poco el corazón, pero también da esperanzas. 

También algunos pedidos más politicos