miércoles, 15 de noviembre de 2017

Una noche especial


 El otro día me llamó mi madre y me comentó que estaba escuchando la radio, que había dos mujeres que cantaban muy lindo, y que se sorteaban entradas para ir a verlas, llamó y las ganó. Me dijo que era una especie de mezcla de voces, que era un enlace de culturas ya que una cantaba música judía y la otra acompañaba. La cuestión es que estaba tan emocionada con lo que había ganado y que nos las regalaba para que fuéramos que no pude decirle que no. Para mis adentros la verdad es que no me moría de ganas de ir, un poco porque no sabía qué me iba a encontrar, pero para darle un gusto acepté.
Como las entradas se retiraban un rato antes de la función habíamos quedado que ella las pasaba a retirar y las dejaba sobre la mesa en mi casa, asi cuando llegaba del trabajo las encontraba ahí y podía ir. Que sorpresa cuando llego a casa y me encuentro con que una de las cantantes era ¡Patricia Sosa!. A mí me gustan mucho sus canciones, la fuerza que trasmite. Ahí me empezó a gustar más la idea del recital.
Se hacía en una sala que pertenece a un templo de la colectividad  judía, muy lindo el lugar. Nos ubicamos en nuestros asientos, la sala llena. Cuando se apagaron las luces en unas pantallas comenzaron a aparecer mensajes preciosos y la voz de ambas cantantes. Todo muy positivo y lindo. Cuando salieron al escenario fue hermoso. ¡Que fuerza tenían ambas! La energía bien arriba, y mantuvieron todo el tiempo mucha interacción con el público. Hablaron todo el tiempo de paz, de unidad, de tolerancia, de poner nuestro granito de arena para un mundo mejor. En fin, no miento cuando digo que me emocioné hasta las lágrimas. En serio, estaba muy feliz con el momento vivido, una preciosa noche. Estando ahí agradecía al Universo por la experiencia vivida, por todo lo que brinda cada día.

Les dejo un par de videítos de algunas de las canciones que estuvieron presentes en la noche:

Tratando de cambiar el mundo
Aquí nos hicieron a todos cantar el estribillo. Fue muy poderoso.

A tu lado voy.

 La introducción que le dieron a este tema fue mágica. Me emocioné profundamente.

Hasta donde Dios me quiera llevar

La verdad y el amor

Aprender a volar
Con esta canción cerraron el show. La canté a viva voz. Fue un momento de cierre precioso.

Shir LaShalom
Esta es una canción hebrea dedicada a la paz. Aquí interpretada por otra cantante, pero hay muchas versiones. No la conocía con anterioridad pero me gustó mucho. Cuando la cantaban había imágenes de gentes de todos lugares del mundo, símbolos de las diferentes religiones y la palabra “paz” en varios idiomas. Fue también un momento muy emocionante.

En fin, una noche preciosa entre semana, lo disfruté muchísimo. Una vivencia que no tenía prevista pero que siempre voy a recordar.

martes, 14 de noviembre de 2017

En Brujas hay muchas cosas ricas

 En los dos post anteriores les estuve paseando un poco por la ciudad de Brujas. Se destacaban los canales y las construcciones antiguas.
Les hablé de las chocolaterías de la zona pero no les mostré fotos, y aquí pretendo traerles un poquito de las exquisiteces que allí pueden encontrarse.
Aca también había macarons. Y nos los probamos...
Confieso que se me iban los ojos ante los escaparates. Es que todo era tentador, vistoso, con una pinta bárbara. Y no solo parecía rico sino que había cosas que eran una obra de arte en si misma. 



Que pinta!
 Como se imaginaran paramos en una chocolatería y compramos una bolsita de bombones variados.  ¡Estaban buenísimos!
De souvenir nos llevamos un par de cajitas más para compartir a nuestro regreso. Una incluía varios chocolates cuadrados que tenían envoltorios de diferentes colores y formaban un degradé de lo más bonito. Cada uno con un gusto diferente. Con esos convidamos a la familia una vez en Buenos Aires. Todos contentos con el regalito.
 
No me digan que no es tentador...



No todo es comida...


Son preciosos los diseños.. y todo en chocolate!

Estas me parecieron bonitas. Lástima el reflejo de la foto
 Otra de la especialidad de esta ciudad Belga es la cerveza. Por supuesto que cuando fuimos a cenar a la noche nos pedimos una cada uno para probar. Además acompañamos con otra comida típica, que son unos baldes con mejillones que vienen cocinados en diferentes salsas. Esto era la primera vez que lo comía servido de esa forma, y hay que decir que me gustó.
Cervecita
Nuestra cena
 Y con esto nos despedimos de esta ciudad pequeña pero encantadora. Es altamente probable que les haya despertado el antojo de chocolate con estas imágenes.
¿Quién se tentó con el post?

El próximo relato viajero tendrá como destino la ciudad de Amsterdam. 

viernes, 10 de noviembre de 2017

Paseando por Brujas (Parte II)

 Hoy les traigo un post cargado de fotos. Para que no se queden con las ganas de ver los canales y las pintorescas calles de la ciudad de Brujas.
Ayer les mostré la Plaza Markt y la torre del campanario. Hoy seguimos transitando por calles adoquinadas, cruzando puentecitos de piedra, y viendo otros sitios de interés.

Lindas calles. 






 Llegamos a la plaza Burg, que tiene también mucha importancia y alberga construcciones de interés como el Ayuntamiento, de estilo gótico, y la Basílica de la Santa Sangre.



El ayuntamiento

Allí donde está la gente es la Basílica de la Santa Sangre
 Con respecto a ella les cuento que nos sucedió algo especial, y es que justo cuando nosotros llegamos vimos que estaban abriendo las puertas y había unas cuantas personas que estaban entrando. Siguiendo a la gente nos metimos, y pudimos presenciar una ceremonia en la que exponían un relicario que tiene un paño manchado con la sangre de Cristo, y la gente podía hacer una fila para posar sus manos un ratito sobre la caja que lo contenía, hacer una plegaria, etc. Yo me quedé sentada pero mi marido se acercó a tocarlo. Luego de ello quedó un rato largo como shockeado. Me dijo que sintió realmente unas energías muy especiales. Que no sabía si era efectivamente la sangre de Cristo pero que sin duda el objeto estaba cargado con la energía de los muchísimos años  en que se le rinde adoración. Ver para creer, a él le impactó bastante.

Basílica de la Santa sangre por fuera

El interior

Interior de la Basílica

 Siguiendo los canales llegamos a la Iglesia de Nuestra Señora. Allí hay una escultura bastante famosa de Miguel Andel, una “Virgen con el niño”. A mí no me impactó ni un poquito, eso debo decirlo. Pero allí estábamos así que entramos a verla.






Iglesia de Nuestra Señora



De postal


Lago y patos. Muy lindo!





 Llegamos también al Beginjhof, que es un lugar de mucha paz donde se vivian las mujeres beguinas, que eran unas religiosas que ayudaban a los necesitados. Las casitas están rodeando un hermoso parque, es un sitio de mucha calma.


 Repito que estar paseando por estas calles es como estar dentro de un cuento. Todo cuidado y pintoresco. Lo que nos llamó la atención es que cuando va cayendo la tarde los micros de turistas se van y la ciudad queda bastante desierta. Tipo ocho ya la mayoría de los negocios estaban cerrados. Para ser un sitio tan turístico eso me parecía raro, pero se explica en que pocos son los que pasan la noche en la ciudad, la mayoría es turismo que pasa el día y luego se marcha.
¿Verdad que dan ganas de visitarla?