martes, 5 de diciembre de 2017

Vuelven los relatos viajeros: algunas impresiones sobre Amsterdam

Había dejado los relatos viajeros justo cuando tenía que comenzar a contarles de los días que pasamos en Amsterdam. Retomo entonces desde ese punto, y para empezar este es un post en que les comento algunas impresiones que me dio la ciudad.
Las bicicletas son las reinas de la ciudad. Hay por todos lados.
Estas son personales así que puede que alguno de mis lectores/as piense diferente de la misma. Totalmente válido por supuesto.

Voy a decir entonces que si bien hubo muchas cosas que me gustaron y que encontré interesantes, también hubo unas cuantas que me generaron sensaciones contradictorias. Me gustó haber ido porque creo que vale la pena conocer un poco de todo, pero si tengo que pensar en las ciudades en las que hemos estado durante nuestro viaje, Ámsterdam es la que menos me agradó.

Cuando pensamos en los destinos a los que iríamos lo primero que hicimos fue ver en internet fotos de esta ciudad. Las imágenes que google nos mostraba me convencían, pero debo decir que una vez allí la ciudad no se parecía ni un poquito. Ni los colores de los edificios, ni las luces. O estas tenían un exceso de photoshop o fueron tomadas en alguna parte que no vimos. Los canales eran pintorescos, pero ni por asomo parecidos a lo que habíamos visto en fotografías. Suele ser al revés, que la realidad supera a lo gráfico, pero no era el caso.
Uno de los canales. Los colores marrones y ladrillo son los predominantes por todos lados.

Otro de los temas que no me gustó de la ciudad es que es realmente caótica. Por lo menos la parte céntrica es un lío de tráfico. Bicicletas y tranvías que surgen de cualquier lado obligan a estar atentos para no ser atropellados. Muchísima gente también en las calles.
Tranvías, bicicletas.. ¡hay que ir con cuidado!
Nuestra experiencia con la hotelería no fue muy buena. Hay que admitir que era el hotel más económico de todo el viaje. Lo cierto es que la habitación era horrible, pero con lo que le pifiamos fue con su ubicación. Si bien quedaba cerca de la estación de tren y eso era cómodo, también estaba justo en uno de los extremos donde comenzaba la zona roja. Y este sitio terminó siendo muy ruidoso, era imposible dormir. También resultó ser un barrio bastante sucio. Diferente a lo que veníamos viendo en otras partes de Europa con limpieza ejemplar. Vale aclarar que algunas cuadras hacían la diferencia, pero nosotros no lo sabíamos y nos guiamos por comentarios y referencias de internet.
La zona roja de noche, vista desde uno de los puentes.
En esta ciudad hay que ir también con la mente bastante abierta. No es que uno se vaya a horrorizar, pero si es real que se ven cosas a las que por lo general uno no está acostumbrado y que pueden ser un poco chocantes. Desde las cabinas en donde las chicas ofrecen sus servicios, los sex shops con vidrieras exponiendo todo tipo de accesorios, los coffee shops en donde se admite el consumo de ciertas drogas como lo más normal, sitios donde se anuncia sexo en vivo. En fin, mucha gente supongo irá allí con expectativa de vivir estas experiencias. Hay como una especie de desenfreno o vale todo que no terminó de agradarme demasiado.
Por supuesto que hay muchos aspectos lindos y que les voy a ir contando en los siguientes relatos. Es una ciudad a la que de todos modos no volvería.

¿Ustedes han ido? ¿Comparten mi opinión? ¿Les ha gustado Ámsterdam? ¿Qué aspectos si y cuales no?

  

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Mi colección de fotolibros sigue creciendo

Ya les comenté que desde que me animé a hacer el fotolibro de nuestro casamiento no paré más. Es una hermosa manera de tener a mano las fotos, de poder mostrarlas. En la computadora tengo miles, pero es lindo ver plasmado en forma impresa tantos momentos especiales.
Los que tengo hasta ahora. ¡Tantos momentos especiales!
Como este año hicimos nuestro primer viaje a Europa no quise perder la ocasión de realizar esta tarea de diseño y compilación. La ocasión sin duda lo ameritaba.
El primer volumen del viaje: Barcelona - Brujas
Una vez que tuve todas las fotos editadas (lo cual me llevó unos cuantos días y muchísimas horas) me dediqué a armar hoja por hoja estos fantásticos recuerdos.

No se crean que fue tarea fácil. Con unas 3000 fotos debía hacer una selección de las mejores, pensar como contar la historia, y ahí ponerme a trabajar con photoshop para darle forma. Tarea laboriosa en su conjunto, pero que disfruté mucho.
Este lo tuve recién ayer en mis manos
En algunas tomas salimos nosotros, en otras hay paisajes, o detalles de cada ciudad visitada. Cada lugar tiene su título, porque lo que hoy recordamos perfectamente donde era puede que con los años no sea así. De esta manera queda perfectamente especificado que sitio estábamos visitando, y algún comentario de interés referente a ese lugar.
Con el Coliseo de fondo. Bella Roma.
Frente al Ponte Vecchio, en Florencia.
Decidí hacer tres libros y poner dos ciudades en cada uno. De esta manera me han quedado:
·         Barcelona – Brujas
·         París – Amsterdam
·         Roma – Florencia
El cierre del libro con símbolos de cada ciudad. Asi los he terminado a los tres.
Una vista de París desde el Arco de triunfo es la que elegí para la tapa. No será la más tradicional pero me gustó mucho.
Ayer estuvo listo el último de los libros. ¡Que emoción tenerlo en mis manos! La verdad es que me es difícil elegir cual me gusta más, todos han quedado bonitos. Y son un recuerdo impagable, realmente vale la pena el trabajo que me ha llevado hacerlos.
Mi colección sigue entonces creciendo. Les doy un pequeño vistazo.

Aca con uno de los jardines mas bonitos de París.
Un poco de Amsterdam.
Recuerdo de un pueblito cercano a Amsterdam que me encantó.
¿Son de imprimir fotos? ¿Se han animado alguna vez con un fotolibro?

martes, 28 de noviembre de 2017

Un nuevo sillón: el primer cambio en el living

Hace tiempo que mi sillón rojo perdió todo su esplendor. Hubo un momento en que le dediqué un post (este de aquí). Pero eso fue antes de que mi gato se ensañara con su tapizado y lo rompiera todo. Realmente fue agarrando los apoyabrazos y lo usaba de rascador. En poco tiempo el sillón daba lástima. Cada día uno se encontraba con pedazos de gomaespuma en el piso, y era que de a poco le iba sacando también el relleno. Creo que lo encontraba muy divertido, metía sus patitas por el agujero que él mismo había hecho y sacaba por ahí el relleno.
Inspeccionando el nuevo sillón, el día que llegó
Al principio probamos con ponerle fundas. Las que venden genéricas quedan horribles. Como verán en las últimas fotos de este post (que representan el estado en que estaba el living) tenía una naranja pero nunca me gustó. Había averiguado para confeccionarle unas a medida pero nos salían bastante caras.

Finalmente decidimos que lo mejor era comprar otro sillón pero que tuviera otras características, y que fuera entonces menos tentador para el minino. Escogimos un futón. No porque lo necesitáramos de cama, pero si pensando en que al tener los apoyabrazos de madera no lo iba a romper. Hace un mes que está, y por suerte viene intacto.
Le pusimos igual una funda estilo hindú. El tapizado es de cuerina rojo igual que el anterior, pero preferimos tenerlo así cubierto porque le da más protección y además me gusta cómo queda.
Las fotografías que aquí les traigo son del primer día. El michi estaba por lo tanto curioseando la nueva adquisición. Lo hacía con cierto recelo, era gracioso verlo.
Hoy en día lo aprovecha muchísimo para dormir. Al parecer es bastante cómodo porque se lo ve allí muy relajado. Estos días que estoy de home office me hace compañía desde ahí.

Es de dos cuerpos y viene con una banqueta, la cual si uno quiere hacerlo cama la acerca. Nosotros la ubicamos al lado de la ventana, tuvimos que cambiar un poco el cómo teníamos puestos los muebles.

El sillón anterior, con su funda horrible
De todos modos este es el primero de los cambios que queremos hacer en el living. El cuadro de la pared está allí hace bastante tiempo, y ya me cansó un poco. Es lindo pero creo que cumplió una etapa. La idea es reemplazarlo por un conjunto de fotos. Tengo comprados los marcos para hacer la composición, pero falta que elijamos y mandemos a imprimir las fotgrafías, las cuales serán de las que tomamos en el viaje a Europa. Creo que va a quedar bonito, y me gusta renovar un poco el espacio.


¿Qué les parece? ¿Les gusta el nuevo sillón?

lunes, 27 de noviembre de 2017

Un post florido para empezar la semana

 Hola, ¿como andan? Les cuento que yo sigo con la conjuntivitis. Es un proceso lento y parece que hay un brote bastante fuerte por aquí  así que hay que cuidarse.

El viernes fui nuevamente a la guardia y me han dado ¡diez días de reposo!. Más que nada creo es para no contagiar a mis compañeros. Me van a enviar igual una notebook para que pueda acceder a los archivos de la empresa y trabajar desde casa estos días. Ya veremos que tal va eso. Por lo pronto ahora desayunando y poniéndome al día con los blogs mientras espero a que me traigan esa computadora.

Ya que estaba recordé estas fotos que saqué el otro día a algunas flores que tenía mi suegra en su casa. ¿Verdad que son bonitas? No suelen ser mi sujeto más fotografiado pero ese día estaba inspirada.
¡Que tengan bonita semana!











martes, 21 de noviembre de 2017

Fin de semana completito

Hemos tenido un fin de semana largo en Argentina, y ha venido bien para hacer unas cuantas cosas.

El sábado fuimos a la ceremonia de primera comunión de la hija de una amiga. Hubo luego festejo en su casa. Como tiene un jardín y el día estaba precioso lo hizo ahí mismo. Lo pasamos realmente muy bien. La nena estaba preciosa con su vestidito blanco. Igual cuando llegó a su casa lo primero que hizo fue quitárselo y ponerse otra ropa. ¡La comodidad ante todo!
Luego de la reunión fuimos a la guardia oftalmológica porque me venía molestando un ojo. Tengo una conjuntivitis leve, así que tengo que ponerme unas gotitas y se supone en poco tiempo debería mejorar. Ya vengo medio mal con ese ojo, hace algunos días que tuve que consultar y el diagnóstico fue queratitis, ahora derivó en esto otro. ¡Paciencia!

A la noche igual no me privé de ir a una cena con un grupo de amigas. Esta vez había quórum completo, lo cual no suele suceder seguido. Que divertido momento, nos reímos de lo lindo. Carcajadas de esas en las que duele la panza, así da gusto.
El domingo fue más familiar. Almuerzo con mis padres con helado incluido. Más tarde fuimos a pasear con mi cuñado y la novia por el Barrio Chino. Allí siempre uno se distrae en los locales de chucherías. Aprovechamos a dar una vuelta por los supermercados y nos llevamos rolls de sushi para preparar la cena en casa. También agregamos unos camarones. ¡Todo muy rico!

Ayer en cambio el día estaba lluvioso y frío. Ideal para dormir un poco, ver películas, editar algunas fotos, leer un ratito.  
En cuanto a la parte de las películas he visto tres, pero una en especial me pareció muy buena y por eso se las recomiendo: “Contratiempo”. Es una película española que se estrenó a comienzos de este año, y que se puede ver en Netflix.
¿Cómo han pasado el fin de semana?



miércoles, 15 de noviembre de 2017

Una noche especial


 El otro día me llamó mi madre y me comentó que estaba escuchando la radio, que había dos mujeres que cantaban muy lindo, y que se sorteaban entradas para ir a verlas, llamó y las ganó. Me dijo que era una especie de mezcla de voces, que era un enlace de culturas ya que una cantaba música judía y la otra acompañaba. La cuestión es que estaba tan emocionada con lo que había ganado y que nos las regalaba para que fuéramos que no pude decirle que no. Para mis adentros la verdad es que no me moría de ganas de ir, un poco porque no sabía qué me iba a encontrar, pero para darle un gusto acepté.
Como las entradas se retiraban un rato antes de la función habíamos quedado que ella las pasaba a retirar y las dejaba sobre la mesa en mi casa, asi cuando llegaba del trabajo las encontraba ahí y podía ir. Que sorpresa cuando llego a casa y me encuentro con que una de las cantantes era ¡Patricia Sosa!. A mí me gustan mucho sus canciones, la fuerza que trasmite. Ahí me empezó a gustar más la idea del recital.
Se hacía en una sala que pertenece a un templo de la colectividad  judía, muy lindo el lugar. Nos ubicamos en nuestros asientos, la sala llena. Cuando se apagaron las luces en unas pantallas comenzaron a aparecer mensajes preciosos y la voz de ambas cantantes. Todo muy positivo y lindo. Cuando salieron al escenario fue hermoso. ¡Que fuerza tenían ambas! La energía bien arriba, y mantuvieron todo el tiempo mucha interacción con el público. Hablaron todo el tiempo de paz, de unidad, de tolerancia, de poner nuestro granito de arena para un mundo mejor. En fin, no miento cuando digo que me emocioné hasta las lágrimas. En serio, estaba muy feliz con el momento vivido, una preciosa noche. Estando ahí agradecía al Universo por la experiencia vivida, por todo lo que brinda cada día.

Les dejo un par de videítos de algunas de las canciones que estuvieron presentes en la noche:

Tratando de cambiar el mundo
Aquí nos hicieron a todos cantar el estribillo. Fue muy poderoso.

A tu lado voy.

 La introducción que le dieron a este tema fue mágica. Me emocioné profundamente.

Hasta donde Dios me quiera llevar

La verdad y el amor

Aprender a volar
Con esta canción cerraron el show. La canté a viva voz. Fue un momento de cierre precioso.

Shir LaShalom
Esta es una canción hebrea dedicada a la paz. Aquí interpretada por otra cantante, pero hay muchas versiones. No la conocía con anterioridad pero me gustó mucho. Cuando la cantaban había imágenes de gentes de todos lugares del mundo, símbolos de las diferentes religiones y la palabra “paz” en varios idiomas. Fue también un momento muy emocionante.

En fin, una noche preciosa entre semana, lo disfruté muchísimo. Una vivencia que no tenía prevista pero que siempre voy a recordar.

martes, 14 de noviembre de 2017

En Brujas hay muchas cosas ricas

 En los dos post anteriores les estuve paseando un poco por la ciudad de Brujas. Se destacaban los canales y las construcciones antiguas.
Les hablé de las chocolaterías de la zona pero no les mostré fotos, y aquí pretendo traerles un poquito de las exquisiteces que allí pueden encontrarse.
Aca también había macarons. Y nos los probamos...
Confieso que se me iban los ojos ante los escaparates. Es que todo era tentador, vistoso, con una pinta bárbara. Y no solo parecía rico sino que había cosas que eran una obra de arte en si misma. 



Que pinta!
 Como se imaginaran paramos en una chocolatería y compramos una bolsita de bombones variados.  ¡Estaban buenísimos!
De souvenir nos llevamos un par de cajitas más para compartir a nuestro regreso. Una incluía varios chocolates cuadrados que tenían envoltorios de diferentes colores y formaban un degradé de lo más bonito. Cada uno con un gusto diferente. Con esos convidamos a la familia una vez en Buenos Aires. Todos contentos con el regalito.
 
No me digan que no es tentador...



No todo es comida...


Son preciosos los diseños.. y todo en chocolate!

Estas me parecieron bonitas. Lástima el reflejo de la foto
 Otra de la especialidad de esta ciudad Belga es la cerveza. Por supuesto que cuando fuimos a cenar a la noche nos pedimos una cada uno para probar. Además acompañamos con otra comida típica, que son unos baldes con mejillones que vienen cocinados en diferentes salsas. Esto era la primera vez que lo comía servido de esa forma, y hay que decir que me gustó.
Cervecita
Nuestra cena
 Y con esto nos despedimos de esta ciudad pequeña pero encantadora. Es altamente probable que les haya despertado el antojo de chocolate con estas imágenes.
¿Quién se tentó con el post?

El próximo relato viajero tendrá como destino la ciudad de Amsterdam.